¿Cómo surgió el popular tren Sánchez-La Vega?

El ferrocaril Sánchez-La Vega fue inaugurado en 16 de febrero del 1887.

El ferrocarril Sánchez-La Vega fue inaugurado en 1887 por el presidente Ulises Heureaux.


El precursor de la obra fue Gregorio Rivas, ciudadano ejemplar de descendencia
suiza, nacido en Moca, quien fomento la siembra de cacao en la parte oriental en el
Cibao.

En 1875, se encargo de canalizar los ríos Yuna y Camú por 50 años, para hacerlo
navegable y facilitar el transporte de pasajeros y productos agropecuarios, por
esto se construyó el almacén de deposito en San Antonio del Yuna, pero el
gobierno decidió ordenar las gestiones de construcción del ferrocarril encargando
al propio Riva a viajar a Glasgow, Escocia, para atraer el capital de una compañía
escocesa, la cual adquirió los derechos que en el ferrocarril poseía el señor Allen
H. Crosby, convirtiéndose en propietario el empresario Alexander Baird.

El propietario de la empresa Alexander Baird, designa como maestro director al
ing. Escocés nacido en la India, Charles Mc Gregor, quien se radicó en el país y
es el tronco de la familia Imbert Mac Gregor.
La obra que se iniciaría en Santa Capuza finalmente se traslado a Las Cañitas,
de donde nace el municipio de Sánchez. Aquí se construyo el muelle, almacenes,
oficinas, etc.

Por resolución del Congreso No. 2325 del 8 de mayo del 1885 se declara Las
Cañitas, puesto hábil para el comercio marítimo exterior, tan pronto estuvieran
listo los mulles, depositos e instalaciones correspondientes.

En el 1886 por el empleador y progreso de la sección Las Cañitas, perteneciente
al Distrito Marítimo de Samaná, se convierte en municipio el 31 de mayo por resolución del Congreso.

En la construcción del ferrocarril trabajaron unos 2,000 hombres, de los cuales una cuarta parte eran dominicanos, otra cuarta parte europeos y la mitad inmigrantes de las Islas Vírgenes, Islas Turcas y Curazao.

Según Federico García Godoy, trabajó la dirección de entendidos ingenieros se
ocupaban en estos momentos cerca de 200 hombres en colocar rieles y construir
puentes, y mas de 1,300 en el arreglo de terraplenes y en abrir tronchas.

Para el 13 de mayo del 1894, el ferrocarril estaba en su etapa final de construcción. En esta fecha partía de la estación Las Cañitas en recorrido de prueba, una locomotora con 19 vagones. No fue sin embargo hasta el 16 de agosto de 1887 la inauguración de la línea Sánchez – La Vega; El segundo tramo de La Gina a San Francisco de Macorís, el 16 de agosto del 1895. El tercer tramo cubría la ruta de Las Cabuyas a La Jagua de San Rafael, de allí a Salcedo y finalmente hasta Moca, inaugurada el 28 de septiembre del 1908.

Las estaciones recorridas por el ferrovaril eran Sánchez, Rincón de Molinillo, Ciénega Vieja, Arenoso, Villa Riva, Bomba de Yaiba, Ceiba de Hostos, Sabana Grande, Pimentel, Las Guaranas, La Gina, San Francisco de Macorís, Cenoví,Las Cabuyas, La Jagua de San Rafael, Salcedo y Moca.

Los precios del transporte iban desde RD$3.50 por persona, en primera clase, y de RD$2.50 por persona en segunda.

La principal finalidad del ferrocarril era el transporte de productos agropecuarios de la región del Cibao Central y Oriental, como el cacao, tabaco, guineo, cera, madera, pieles
de animales, siendo el 1er. Producto el de mayor importancia para exportación. Estos productos del agro eran exportados a Inglaterra, Alemania, Francia, España, Bélgica, Holanda, Estados Unidos y otros países.

Las locomotoras del ferrocarril estaban numeradas desde No. 1 hasta el 14 y utilizaban como combustible carbón mineral traído de Inglaterra.

El declive del puerto y el ferrocarril inició debido a la modernización del automóvil y en espacio de los vehículos de carga, que harían más fácil y rápido el transporte de los productos agropecuarios que trajo la construcción de la carretera en 1920, para comunicar con Santiago la capital de la Repúblicaa. Al llegar Trujillo al poder, el incremento de los impuestos aduanales, hizo que los británicos y escoceses se sintieran hostigados por las medidas impositivas abusivas.

Además muchos de los productos del Cibao que eran exportados por el Puerto de Sánchez, usaban como trampolín el Puerto de Santo Domingo. Los comerciantes paulatinamente comenzaron cerrar sus negocios y a emigrar a otras ciudades.
Los escoceses se vieron en necesidad de vender a Trujillo por la suma de RD$52,000.00, cantidad inferior al costo del equipo y el ferrocarril.

En 1940 Trujillo unifico el Ferrocarril Central Dominicano (puerto plata-santiago)
con el se Sánchez-La Vega, formando un solo consorcio denominado Ferrocarriles Unidos Dominicanos (FUD), donde ya no había capital extranjero. Estaba nacionalizado. El Ferrocarril Sánchez-La Vega, dejó la alegría y la danza
de los millones.

Ya en la década de los 80 y sobre todo en los 100 años de Sánchez, solo quedan los recuerdos de la prosperidad que exhibió este signo de prosperidad con la desaparición del ferrocarril y el muelle.